La locura, pánico, miedo y sobrevivir.
En España comenzó así, de la noche a la mañana y sintiendo sorpresa cuando veía por la calle a alguien con mascarilla. Era algo que chocaba, algo que no era cotidiano.
Poco a poco te va llegando más información, las miradas de reojo intentando adivinar los metros de distancia, comentarios del coronavirus, de los efectos, de las cifras. Todo ello venía de una ciudad China llamada Wuhan. Las imágenes de sus devastadores efectos, aturdian y causaban alguna locura que provocó miedo en la población. Era un cóctel que terminó llevando al pánico y lo primero era sobrevivir. En este punto podría decir algo del papel higiénico, pero creo que todos sabemos de que hablo.
Hasta el momento mi mayor preocupación era el contagio, tomar las medidas indicadas, lavarse las manos en todo momento cuando entres o salgas de algún sitio con gente. Salir, ¡salíamos! Nadie nos había dicho que no pudiéramos hacerlo. Ya fuera al trabajo o, ¿por qué no? El tiempo acompañaba y era tentador sentarse en alguna terraza para disfrutar de un buen momento. Pero no, la frase que alentabamos entre nosotros era, #soyresponsable. Los jóvenes fueron la primera preocupación porque no eran conscientes de nada. Aunque la frase llevara #, no era una frase que les gustase. No pensaban o no sabían que este bicho, venía con fuerza, y que nos iba a golpear a todos, pero tampoco les culpo, porque personas irresponsables hay y habrá siempre y algunos no son tan jóvenes. De una forma u otra, todos íbamos a salir como decir, ¿distintos? de esta experiencia. Cuando todos nos íbamos concienciando de lo serio que era, ¡¡¡¡¡Estado de alarma!!!, solo leer su nombre me asusta. Cuarentena, pero ¿qué significa? Reclusión, y apareció #quedateencasa. Otra frase que fue más leída y comprendida entre los jóvenes. Sabían que tenían que quedarse en casa, que tenían que ser responsables por que salir, ¿para qué?, ¿dónde?. Los bares y discotecas habían cerrado. Creo que esta cuarentena puede ser muy buena, o quizá estresante y agobiante. ¡España no está acostumbrada a estar encerrada, desde niños a mayores!, pero también estamos demostrando que podemos ser responsables a un 99,99% y tener un 1% de Irresponsabilidad. No somos perfectos, algunos lo llevan en los genes, pero ese 1% debe darse cuenta que pueden infectar, ¡cada uno a tres! Si ellos son irresponsables y rebeldes es un buen momento para demostrar que me equivoco. #quedateencasa
La segunda preocupación es la económica!! Puff, difícil, muy dificil. No todos pueden soportar tanta presión. No hablemos de colores, sino de personas. Un presidente de un país entero afectado de una pandemia llamada #Covid-19. Fácil para nadie. Asimilar lo que está pasando, tomar medidas y ejecutar. Todos tenemos pánico por la situación, los números crecen, comienzas a conocer la situación de personas cercanas a ti y el miedo te provoca lágrimas. El presidente del país, prácticamente comparece delante de los medios en días alternos. Su rostro transmite cansancio y como dije: No debe ser fácil lidiar con esto. Siempre habrá quien critique el modo de gobernar, ¿quizá ellos lo harían mejor? Quizás, pero no eran presidentes de gobierno. Este caos, marrón o como queráis llamarlo, le ha caído a uno en concreto y por ende a los más próximos, por aquello de la onda expansiva. Teníamos el ejemplo de Italia, iba marcando el paso avanzando de forma brutal y creo que todos pensábamos que tardaríamos muy poco en contagiarnos. Cuando lo teníamos dentro, el jarro de agua fría cayó sobre todos. Había que reaccionar rápidamente, en una semana se tomaron las medidas. ¿Que quizá podría haber sido en 2, 3 o 4 días? Hay que tener la mente fría y sopesar a los ciudadanos, los españoles, contra la economía. Esta claro que eligió a los españoles y le aplaudo por ello. Los detractores opinaban que había actuado tarde, los epidemiólogos también y creo que él también lo sabía. Todos lo sabíamos, pero no era el momento de criticar sus acciones o decisiones, era el momento de unificar fuerzas. Para dar ideas, aportar, colaborar, o como le gusta decir a ellos sumar en lugar de restar. Toda ayuda le va a venir bien en todos los sentidos.
Cerrados bares, restaurantes, cines, museos el ocio se había apagado, había que improvisar y la casta de todos los españoles ha salido a la luz. En los momentos malos, nos unimos y en los buenos, salimos a celebrarlo. Ahora las ideologías se deben aparcar, ya vendrá el momento de abordar los errores, acciones y todo lo que conlleva una crisis como esta, pero ahora no. Intentaremos levantar la economía desde la parte que nos corresponde a los trabajadores, pero si no hay trabajo también va a ser difícil. Una gran parte de los españoles no somos economistas, pero sabemos que se nos avecina una buena.
Creo que esta etapa está siendo una etapa para probar el mundo digital. Reuniones de forma telemática, compañeros de trabajo hablando del día a día a través de video llamada, consejo de ministros con asistentes telemáticos. El teletrabajo es algo que debemos mejorar, la red se colapsa, las VPN se caen y las video llamadas se congelan. Somos muchos quienes nos conectamos a Internet, o bien por trabajo, o bien por ocio. Buen momento para probar el mundo digital siempre y cuando tu trabajo pueda realizarse a distancia, porque este país tiene unos ingresos derivados del turismo que ahora, se va a pique. La restauración y el turismo han sido los más perjudicados, pero no han sido los únicos. Carpinteros, constructores, camareros, comerciales, asistentes del hogar, todos aquellos trabajos que no pueden realizarse telematicamente. Con el negocio cerrado pierden todos, el empresario y los asalariados. Solo espero que se puedan recuperar y que este mal trago lo superemos. Confío en eso.
Esta pandemia es anti-social, nos hace prescindir de algo tan emotivo con el roce de una mano, un beso, un abrazo. Este Covid-19 no me gusta nada.
La creatividad ha surgido en los españoles, los videos que circulan por la red nos hace poner humor a las noticias tan abrumadoras que escuchamos. El humor es una píldora que debería ser perenne. Con el humor sujetas las lágrimas, la impotencia y te ayuda a sobrellevar momentos axfisiantes. La sanidad de este país lo sabe. No quieren ser héroes, aluden a que ese es su trabajo, pero lo son. Solo podemos ayudar diciendo #yomequedoencasa y haciéndolo. Y agradecer todo el trabajo que están haciendo con un pequeño gesto. El día 1 de esta cuarenta salimos al balcón y aplaudimos. Esos aplausos van dirigidos a ellos, desde el personal de limpieza, pasando por los celadores, técnicos, enfermeros y médicos. Todos los días, a las 20:00 horas será conocida por el agradecimiento de los balcones. Para decirles, sabemos todo lo que estáis haciendo y solo queremos decir, GRACIAS. Debe ser estresante querer hacer tu trabajo, dar asistencia a todos los enfermos y no tener los rss necesarios. Nadie se espera algo así, una emergencia sanitaria que también pondría a prueba la sanidad de este país. Una sanidad golpeada en los últimos años con recortes, demasiado hacen pero es buen momento para reflexionar y dotar. Tomemos nota de las carencias para convertirlo en mejoras.
Lo superaremos. Pagaremos nuestro precio, pero aguantaremos. Debemos hacerlo.
Comentarios
Publicar un comentario