Esta tarde al abrir el buzón vi dos sobres con la bandera de España ¡impresa en ellos! Debo admitir que los sobres eran llamativos y atraían mi atención. Sabía que era propaganda electoral, es algo que tengo muy en cuenta, dado que todos los madrileños tenemos una cita para ir a votar, en menos de 15 días. Pero saber o intuir de quien puede ser, era evidente. Aún así, lo abrí para confirmar. Dos vistazos y a la papelera. En ese sentido, lo tengo muy claro.
Los extremos nunca han sido buenos, aunque pueda parecer que usan un lenguaje moderado. Están en el Congreso, órgano donde se crean, interpretan y aprueban propuestas. Aquellas que formaban parte de los programas electorales, se supone, pero eso es otro debate.
Cuando hablo del Congreso, es en referencia al lenguaje que, (la verdad últimamente, también se supone), ¡deben utilizar todos los diputados! Debo decir de los abanderados de esta bandera, que las barbaridades que utilizan con ese lenguaje moderado , a mí concretamente me deprime. Pero no tanto como el lenguaje que puedan utilizar los fanáticos y seguidores de esta ideología en la calle.
Es algo que me sorprende, como unos chavales de entre 20-25 años, hagan apología a algo ¡que no han vivido! El papel de la familia a nivel educación, es algo que siempre hace resonar en mi mente si realmente escucharon esos pensamientos tan extremos. Y si eran conocedores, ¿qué hicieron?, ¿les alentaron o intentaron moderar esos impulsos? Aún tengo duda en eso.
Debo decir que no soy ni fanática, ni seguidora de su bandera ni abanderados. Y me considero sensata, responsable y en mi sano juicio. No me interesa su programa, porque cuando quiere comunicar a toda la población en general, no es buen mensaje jugar con dos grupos de población totalmente distintos. Tampoco me parece bien que haga una comparación entre ambos.
Me llama la atención porque miente la mayor parte de las veces que utilizan ese lenguaje moderado. Hace una comparativa que sabe que es mentira, porque es evidente que si es el eslogan de campaña ¡lo sabrán!, aun así siguen adelante. Me viene al recuerdo una frase para este momento, pero no es lenguaje moderado. Vamos a obviarlo.
Les encanta lucir la bandera de España, no le quito razón, que mejor lugar que este nuestro país, para que luzca en todo su esplendor. Pero, la memoria de este país, este en concreto, no se olvida. Seguro que perdonar, se ha hecho en algunos casos, aunque no haya sido un proceso bueno precisamente. Esos malos recuerdos van asociados a esa bandera, y no tanto a ella sino a la dictadura que hubo en España. Cada persona ama la bandera de su país a su modo y manera. No impongan la forma de amar. Quieren lucir la bandera? Es algo coherente, pero no se impongan los títulos de patriotas. La RAE dice: Persona que tiene amor a su patria y procura todo su bien. Y eso me recuerda a esas palabras añejas de mi niñez, cuando se me negaba algo que yo quería, siempre alguien me decía: Es por tu bien... No puedo evitarlo, me recuerdan a lo añejo de tiempos pasados...
Comentarios
Publicar un comentario