Acabo de ver una película que, pese a ser en un horario que invita a dormir un poco después de comer, ha llamado mi atención. Son tres amigas con cierto sobrepeso, que establecen un plan entre ellas para perder peso. Perder peso puede resultar fantástico si nos ayuda a mejorar la autoestima, o porque nos hemos planteado un objetivo y queremos conseguirlo. Cualquier justificación, o pretexto que se busque, resulta válido siempre que sea por una elección tuya. Que nazca de ti, no porque el resto de personas que te rodean te lo pidan. En este sentido, si un profesional de la medicina te lo pide, hazle caso. No te hagas sufrir inútilmente prometiendo todas las semanas cumplir con el régimen. Admiro la fuerza de voluntad que se tiene cuando algo no te gusta, y una misma se lo niega. Comenzar cada lunes, y sentirse mal por lo comido el fin de semana. Es martirizarse de forma ilógica. Quien me conozca tiene su derecho a pensar, que no soy la más idónea para saber que...
Guardamos tanto en nuestra cabeza, que necesitamos una vía de escape para poder expresar lo que ocupa un hueco en nuestro cerebro. Podré tener o no razón. Me anticipo y pido disculpas por compartir mi punto de vista. No es el válido, o el incorrecto. Es uno más. Si aquellas reflexiones que escriba, son rebatidas, me ayudará a crecer como persona.